La usuaria llegó con una trama insólita en la que una rana salta fuera del teléfono, y Skill de historias en cómic la ayudó a convertir sus 12 escenas en un conjunto completo de páginas de viñetas. Durante todo el proceso se mantuvo un estilo retro de ilustración hecha a mano y, tras varias rondas de corrección, la apariencia de Momo y ribbi se conservó consistente. De las vistas de personaje a la serie completa, una sola conversación produjo 39 imágenes.








































Solo tienes que pegar el resumen de la historia y Skill descompondrá automáticamente la trama en 10 a 20 escenas, generando para cada una una página independiente de cómic con 4 a 8 viñetas, junto con la planificación de bocadillos y tipos de plano.
Antes de empezar la serie, primero se generan vistas del personaje como ancla visual. A partir de ellas se fijan el diseño, la ropa y la paleta de color de todas las escenas siguientes, reduciendo mucho la posibilidad de deriva entre imágenes.
El usuario puede aportar cualquier imagen de referencia de estilo, y Skill la aplicará como base visual a todo el cómic: desde el grosor del contorno hasta la textura del color, e incluso la sensación del tipo de letra en los bocadillos.
Se puede indicar con precisión qué objeto fuera de lugar, qué ritmo narrativo o qué composición de cámara debe ajustarse en una viñeta concreta de una escena concreta. Skill rehace solo las escenas indicadas, sin tocar el resto ya confirmado.
Si los personajes empiezan a desviarse en una serie larga, basta con volver a subir las vistas de referencia para activar una alineación estricta. Tras varias rondas de iteración, la unidad visual del cómic completo mejora de forma notable.